Intentando escapar del drama Targaryen, pero fallando espectacularmente
Los sollozos de Alicent resonaron en la habitación mientras miraba a su padre, sus ojos suplicando una salida al inminente matrimonio. "Padre, por favor", logró decir entrecortadamente, su voz temblorosa. "¿No puedes hablar con el Rey? ¿No puedes hacerle entender que esto no es lo que quiero?"
La expresión de Otto permaneció inquebrantable, su voz una mezcla de autoridad y preocupación paternal. "Alicent, esto no se trata solo de lo que tú quieres", respondió, su tono inmutable. "Se trata del honor y el futuro de la Casa Hightower. La elección del Rey es un gran honor, y tú cumplirás con tu deber como su Reina."
Gwayne dio un paso adelante, su voz más suave, teñida de simpatía. "Hermana, entiendo tus sentimientos, pero la posición de nuestra familia es delicada. El favor del Rey no es algo que podamos tomar a la ligera."
Las lágrimas de Alicent fluyeron libremente mientras miraba a su padre y a su hermano. "¿Pero qué hay de lo que yo quiero?", exclamó, su voz quebrándose. "¿Qué hay de mis sueños, mis aspiraciones? ¿He de ser nada más que un peón en este juego de tronos?"
La mirada de Otto se endureció, su voz severa. "Tus sueños deben alinearse con las necesidades de nuestra casa, Alicent. Este matrimonio es una oportunidad para asegurar el futuro de nuestra familia."